domingo, 19 de octubre de 2008

C a m b i e m o s r o l e s

Y funciona así... el te habla todos los días, después de un tiempo pasa de ser un denso a ser EL AMOR DE TU VIDA, entonces vos le das la importancia que él siempre quiso tener, le hablas, le decís que lo queres y a él el ego se le sube. ¡Ah! Pero vos no le hablas y sos una reverenda hija de p u t a.
Después dicen que nosotras somos las complicadas, pero en mi caso es él el que no sabe lo que quiere, el indeciso, el que va y viene. Pero yo no soy de tener mucha paciencia, así que “me busco otro para olvidarme de él, hay millones dando vuelta, no es único”. Ni yo me creo eso. Me propongo hacerme la difícil pero cuando me dice “te amo”, yo caigo y le respondo “yo más”. Me propongo no hablarle primero, pero no, ni bien veo que tengo la oportunidad lo hago. Es un círculo vicioso, el insiste y yo cedo, yo insisto y él se cree mucha cosa e intenta demostrarme que tiene todas atrás (se lo llego a negar y se enoja de por vida)
No se que pretende, no voy a hacer malabares para que después me haga sentir que todo lo que me propongo, fallo. No es así...

jueves, 2 de octubre de 2008

Lástima

Que lástima que nunca te alcancé, que no pudo ser, que no te pude mostrar todo lo que yo te puedo amar. Realmente es penoso haber esperado tanto tiempo para nada, haber ideado miles de formas de enamorarte, para que vos sigas como si nada, sin ser feliz. Tal vez, quien sabe, conmigo, juntos, hubiésemos podido ser felices, amarnos. Podría haber escrito que se sentía sentirse amada con locura, que se sentía alcanzar el punto límite del amor.
Qué lastima sufrir de esta manera y que nunca lo sepas, escribirte millones de cosas entre llantos inconsolables para que al leerlos te surja la duda de para quién será sin que se te cruce por la cabeza que sos vos.
Y no percibirás que mi presencia se desvanece al pasar el tiempo, no me extrañarás, no me llamarás para preguntar que es de mi vida, no lamentarás la ausencia de mis palabras, ni maldecirás el día en que escuchaste mi voz, porque yo si lo hago, me gustaría que ese mismo día no te hubiese reconocido y seguir de largo.